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Artículo cortesía de Mariano Wheeler
Ancient Fantasy, Madrid
Cover up: el arte de cambiar el pasado
Las
consultas referidas a arreglos o tapados de tatuajes son muy
frecuentes, más de lo que los ajenos a este mundo puedan imaginar. A
tal punto que casi no transcurre un día sin que alguien entre a una
tienda de tatuajes y pregunte si existe una posibilidad de arreglar su
viejo tattoo.
"Cover up" es un
término del inglés que significa algo así como cobertura/cubrir o
tapar algo. Entre los profesionales del tattoo es utilizado a nivel
mundial y hace referencia al tapado de un tatuaje antiguo por otro.
Previo al estallido
del tatuaje que aconteció hace unas décadas y a partir del cual no ha
mermado su expansión y crecimiento técnico y artístico, la realización
de los mismos solía ser, en la mayoría de los casos, muy precaria.
Generalmente no se utilizaban las herramientas adecuadas ni las tintas
específicamente elaboradas para la dermis por lo que rara vez se
conseguía un dibujo de verdadera calidad.
También existe una
realidad: el boom de esta forma de expresión ha generado muchos
aprendices inexpertos a lo largo de los muchos años que les
llevó manejar sabiamente la técnica. Pero aún más numerosos han sido
los curiosos que donaban sus pieles para obtener la marca de moda sin
tener en cuenta el verdadero significado de llevar un tattoo ni pensar
demasiado en sus consecuencias.
¿El resultado de todo esto?
Hoy en día existen
muchas personas que no están conformes con lo que llevan a flor de
piel... no lo disfrutan y hasta evitan mostrarlo a posta ya que se
sienten mal con estas piezas o les da vergüenza.
En más de una ocasión
me topé con tatuados que confesaban no quitarse la camiseta cuando van
a la piscina por no verse ridiculizados a causa de su viejos "scratches".
La mayoría de ellos
creen que deberán hacerse un tribal o pintarse la zona de negro para
ocultar lo que llevan; otros ni preguntan ya que no logran imaginarse
que sea posible "cubrir un dibujo con otro" sobre el soporte piel.
Lo cierto es que
realizar un buen "Cover-up" no es una tarea sencilla y tampoco debemos
entregarnos a la despiadada pintura negra como si de corrector se
tratase. Quien te proponga algo semejante puede empeorar tu situación
y complicar todo aún más.
La más mínima herida
que haya tenido tu antiguo tatuaje se vera claramente en medio de una
maza sólida de tinta negra como son las de los tribales, sumado a que
rara vez una pieza de tribal abarca la superficie de un dibujo sin
dejar nada fuera o sin convertirse en un silueta sin armonía y
grotesca.
Existen tatuadores
que te hablarán de poner cualquier dibujo sobre el que llevas sin
ningún parámetro ni lógica, dejándote una superposición de imágenes
borrosas más que una obra de arte.
En todo caso, tu
nuevo tatuaje puede terminar viéndose mucho más oscuro y sucio de lo
necesario por lo que, al final, el remedio termina siendo peor que la
enfermedad.
En el camino del buen Tapado:
Considero que
el verdadero camino para realizar un buen Cover es parecido a tumbarse
en la hierba a contemplar las nubes. A medida que vas viendo las
formas, éstas te van sugiriendo otras basadas en sus líneas de
movimiento, manchas de sombras y colores.
De este modo, no
estamos "superponiendo" un dibujo sobre otro sino que estamos
utilizando los trazos, texturas y colores previos para crear una nueva
pieza que incluso puede verse enriquecida con los elementos de la
anterior.
Para ello se requiere
un hábil manejo del dibujo, la pintura y mucha imaginación por parte
del artista, de modo que las zonas de oscuridad que obtengamos en la
obra sean sabiamente utilizadas y contrastadas en la nueva
composición.
Basándonos en este
mecanismo es probable que obtengamos el resultado que verdaderamente
estábamos buscando: lograr una pieza que no deje entrever a la
antigua, lo más limpia y clara que se pueda.
Algunos Trucos Útiles y posibilidades:
Uno de los recursos
básicos de los Cover-up radica en la acentuación de las líneas nuevas
ya que por norma general, una línea más gruesa que otra tiende a
presentársenos más cercana a la anterior; al menos para el ojo
humano. Por lo tanto es importante que la nueva figura tienda a estar
fuertemente perfilada y recortada de la antigua y del fondo.
Una vez marcada la
línea podemos definir los puntos de máxima luz y sombra a modo de
oscurecer éstos últimos aún más e incluso matizarlos con algún tono
frío.
En
caso encontrarnos con zonas en que necesitaríamos una mayor
claridad, es recomendable darle a esa piel algunas sesiones de
"lavado" previas a la pigmentación del color definitivo. Para ello
podremos aplicar una capa de blanco, crema o algún otro tono que
asemeje a la piel; suavemente y con mucho cuidado de no dañar el
tejido ni hacer herida.
El resultado no será
milagroso pero hará decaer el tono del antiguo tattoo entre un 10 y 20
% aproximadamente y al cabo de los 60 días, podremos repetir la
operación con el mismo cuidado y calma para bajar otros tantos grados
de tono.
Siempre es
recomendable esperarse entre sesión y sesión para no castigar la piel;
hidratarla y cuidarla lo más posible haciendo especial hincapié al
tratamiento anterior y posterior a la aplicación del tono definitivo
de color.
Por último cabe
mencionar la posibilidad de recurrir a la utilización de
tratamientos con láser para aclarar la zona afectada previo a efectuar
el cover-up. No haría falta un lavado total sino que, al igual que con
un lavado a máquina, podríamos darnos las sesiones estrictamente
necesarias hasta decolorar el tejido lo suficiente como para que el
artista trabaje con soltura y pueda obtener un resultado agradable,
limpio y estético.
Un tatuaje que cuando
los demás lo vean no digan "¿qué llevabas debajo?"
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